miércoles, julio 4

vapor


La regadera está abierta y veo tu silueta a través de la cortina blanca, tu no me ves y yo estoy en la puerta del baño con la toalla alrededor de mi cadera, el vapor empieza a invadir el baño, el olor a jabón, humedad y calor. Hago garabatos en el espejo. Abro la cortina y te veo bajo el agua, de espaldas, indefensa; el cabello pegado a tu cabeza, a tu cara, a tu espalda, a tus tetas. Giras la cabeza y sonríes.

-Te estaba esperando.

Entro al agua, me da de lleno en la cara y ya no escucho nada, cierro los ojos. Lloro, las lágrimas se confunden con las gotas. El agua está fría, sin entender abro los ojos y estoy en otro baño, no hay cortina blanca, ni dibujos en el espejo, solo una toalla blanca sobre la caja del baño.

Por más que me concentro no logro tener un recuerdo de tu cara completa, de tu cuerpo junto al mío, de tu boca recorriendo mi cuerpo.

2 comentarios:

mariana m* dijo...

amarte duele.

Halman Freud dijo...

Muy linda poesía. Yo también me dedico a la actuación, aunque de manera amateur, ingresé de casualidad al teatro, vendiendo ropa por mayor a una compañía que hacía obras para chicos y me empezó a interesar de a poco y hacen cinco años que tengo una obra propia.