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miércoles, julio 4

vapor


La regadera está abierta y veo tu silueta a través de la cortina blanca, tu no me ves y yo estoy en la puerta del baño con la toalla alrededor de mi cadera, el vapor empieza a invadir el baño, el olor a jabón, humedad y calor. Hago garabatos en el espejo. Abro la cortina y te veo bajo el agua, de espaldas, indefensa; el cabello pegado a tu cabeza, a tu cara, a tu espalda, a tus tetas. Giras la cabeza y sonríes.

-Te estaba esperando.

Entro al agua, me da de lleno en la cara y ya no escucho nada, cierro los ojos. Lloro, las lágrimas se confunden con las gotas. El agua está fría, sin entender abro los ojos y estoy en otro baño, no hay cortina blanca, ni dibujos en el espejo, solo una toalla blanca sobre la caja del baño.

Por más que me concentro no logro tener un recuerdo de tu cara completa, de tu cuerpo junto al mío, de tu boca recorriendo mi cuerpo.

miércoles, junio 29

changes

un día antes, al tenerla entre sus brazos, desnuda y acariciándolo, él sólo pensaba en una palabra: taxi.
hoy, la estuvo buscando por todos lados, escuchaba canciones que quisiera ponerle al oído y lamentó haber perdido tanta energía y noches con otras mujeres. perdió ilusiones en lugares perdidos y hoy está hueco...

lunes, mayo 9

wake up

desperté oliendo a ti. me acuerdo de nosotros bailando descalzos en el césped, buscando tus ojos entre la multitud, cantando los dos y recordándonos con esas canciones.
tus manos en mi cuerpo recorriendo lo olvidado, el peso de tu cuerpo en mis brazos, tu desnudez sobre la mía, nos desvanecemos al mismo tiempo, las palabras y miradas en la obscuridad.
dormir contigo siempre es bueno, despertar solo no era la idea, por un momento olvidé que tienes novio.

jueves, marzo 31

private message

tengo la leve sospecha de que no verte en este verano será lo mejor, pues hoy a mitad del día recordé los orgasmos interminables que teníamos y el hambre por el otro que no podíamos saciar; y si tenía este verano tan solo una reminiscencia de aquello, francamente me iba a volver loco. tengo sed de tus besos, de tu olor al despertar, de tus manos en mi cuerpo...

p.d. almagro tendrá que esperar...

miércoles, marzo 16

at midnite

era luna llena, estábamos a la mitad del campo, no había luz que invadiera el cielo, solo los dos acostados en una cobija viendo el cielo, jugando a que el primero que viera una estrella fugaz ganaría.
desde el coche que estaba a unos metros se deslizó hasta nuestros oidos because y sólo porque sí nos besamos. me tomaste de la mano me sonreíste y seguimos viendo la luna en silencio.

love is old, love is new
love is all, love is you

lunes, febrero 21

i`m done with you

subo cuatro pisos por las escaleras llenas de gente, las cervezas en mi mano, la música haciendo vibrar las ventanas, se abre la puerta ante mi, la terraza una vez mas está repleta, la noche esta abierta y el clima es perfecto, aflojo un poco mi corbata, una mano jala mi brazo y me tapa los ojos, se escucha una risa, tomo la mano, la bajo sonriendo y te encuentro, me llevas a conocer a todos tus amigos, mientras platico con ellos, a lo lejos, entre la gente veo unos ojos grises, los tuyos cafés enormes están en los míos; la siguiente vez que te busco, estás en otro círculo, me encuentro con más conocidos, te encuentro a lo lejos en brazos de alguien mas, no tengo que ver esto, no quiero ir a reflejarme en los grises y mejor me termino la cerveza, veo por ultima vez la vista desde tu terraza y me despido de los míos.
antes de salir me interceptas en la puerta, no dices nada, me intentas abrazas, ¿como por qué? no te dejo y me voy... esta noche quiero fumar!

miércoles, febrero 9

ph

me jaló del pecho desde la profundidad, como si estuviera dentro de una alberca, la alarma del móvil sonó hasta que pude abrir los ojos, aun dormido desvié la llamada

-¿qué hora es?
-me preguntaste aun envuelta entre las sábanas; tuve que abrir completamente los ojos y ver la pantalla que me lastimaba

-cuatro treinta y cinco...

-quien era?
-numero oculto.

volví a acostarme, sonó otra vez el teléfono.

-no lo vas a contestar?

-no.

cerré los ojos y sentí que caía una vez mas en un abismo, me espantó tu mano recargandose en mi pecho, me volví a quedar dormido.

-ya va a amanecer
-me dijiste al oído- es hora de que te vayas, va a llegar mi novio.

giré y metí mis manos debajo de la almohada y pusiste tu cabeza en mi costillas. el departamento estaba en completo silencio, solamente un reloj antiguo marcaba el tiempo en la sala.

-no quiero, pero de verdad te tienes que ir... -mientras besabas mis hombros y tus senos rosaban mi espalda.

giré y me senté en la cama, a ciegas busqué mis boxers y los pantalones, cuando me los puse me abrazaste por la espalda, aun tenía los ojos cerrados.

-sólo dormimos una hora... ¿de verdad llega ya?
-ya lo sabes, no lo hagas mas difícil.

te envolviste en la sábana y prendiste la luz, una bota estaba del otro lado de la cama, la otra debajo de ella, junto a tus bragas, sonreí. nos besamos un rato mas, nos tiramos en la cama.

-ya! porque si no, no nos va a dar tiempo de nada- pero me seguías besando.

mi camiseta estaba junto a tu vestido

-y mi sudadera?- encogiste los hombros como respuesta. mientras me la ponía te pusiste de pie detrás de mi. cuando abrí los ojos ahí estabas, dejaste caer la sabana a tus pies y me besaste mientras me besabas con todo tu cuerpo.

-te quiero, pero ya vete, que nos matan a los dos.- sin muchas ganas reí, era patética la situación.
-mañana en la noche se va un par de semanas a los angeles, trae tus cosas, vale?
-mjm

salí de su departamento y me puse la gorra de la sudadera, cuando iba bajando las escaleras, perdido en pensamientos estúpidos, me crucé con su novio, venía borracho, chocamos y se me quedó viendo a los ojos, mi corazón empezó a golpearme el pecho.

-perdón, buenas noches.
-no hay problema.

-tienes un cigarro?
-no fumo.
-ni hablar...

me veía como si intentara reconocerme, nos habían presentado hacía dos semanas en la fiesta de la premiere de su película, esa misma noche conocí a su novia, no había posibilidad de que se acordara, le presentaron mucha gente ese día, mientras el presumía del presupuesto gastado yo conquistaba a su novia en la terraza del bar, después nos fuimos a mi coche. yo no volví a la fiesta, ella al regresar se encontró a una amiga y disimuló que hablaba por teléfono, desde ese día había visitado su departamento al menos cinco veces, no salíamos de ahí. tronó la boca, se dió media vuelta balbuceando y subió las escaleras agarrando el barandal como si la vida se le escapara.

volví esa misma noche con una pequeña maleta, esperé en el bar de enfrente hasta verlo salir e irse en un taxi. toqué el timbre con las letras ph.

jueves, diciembre 30

a beat in my life

dos sentados en la mesa de la sala, cada uno con una lap abierta, pantalla con pantalla, pero en silencio, solo el sonido de las teclas, words, words words, el silencio se rompe con puente de gustavo cerati, te miro a los ojos, sonríes y bajas la mirada a tu pantalla, contestas con make me smile, ese gran placer de compartir música de otros tiempos me hace feliz, llevas la letra con tu boca y sonríes, ahora you make me smile, una pequeña risa y suena ahora spend a lifetime, sigues callada y te ocultas tras la pantalla y me desarmas con one love... blue lines sonó completo, me desperté cuando sonaban los 11 episodios sinfónicos y seguíamos sonriendo.

our love it's like a song in the middle of the chaos.

martes, noviembre 30

freeze

congelar el tiempo ahí, justo cuando tu boca está cerca de la mía, quiero oler tu respiración, sentir tu piel blanca, ver tus ojos cerrados, sentir tu mano derecha en mi nuca y la izquierda debajo de mi camiseta. crucé la ciudad por ese momento.

domingo, noviembre 7

in a cold cold nite

se quedaron de ver en el cruce de dos avenidas importantes, cuando el llegó, ella ya lo estaba esperando, su cabello ahora era rubio, casi blanco, traía puesta una chamarra de piel, una bufanda y unos leggins; el llevaba chamarra militar, jeans y botas industriales. empezaron a caminar sin rumbo entre calles llenas de árboles y hojas secas, obscureció mientras cruzaban el parque, la plática muy sencilla, no se tocaron en todo el camino. se reían de tonterías y la pasaban bien; entraron a un billar y se quedaron en la parte del bar, ella pidió un moka y el una cerveza. platicaron de sus vidas, el no le quitó la mirada de sus ojos grises, con la luz del lugar ella se veía mucho mas blanca, casi transparente, comenzaron a hablar de teatro y terminaron hablando de amor, de parejas, de relaciones, de diversiones y se reían del pasado, cada vez que ella se quedaba viendo los ojos de él, ella sonreía o hacía gestos, sacaba la lengua, fruncía el ceño o simplemente le cerraba el ojo mientras volteaba a otro lugar, como no queriendo la cosa.

al salir la plática se tornó en hacer planes juntos, ir al teatro, beber chocolate caliente, ver películas algunos sábados.... terminaron hablando afuera de su edificio un rato, hasta que él recibió una llamada y se tenía que ir, quedaron en verse pronto. caminó por el camellón hasta que una camioneta negra pasó por el.

domingo, agosto 22

keep trying

intento olvidarte,
ayer estuve en otros brazos...
no funcionó.

la otra vez me besaba,
en el anonimato de la oscuridad del cine...
no funcionó.

hace unas semanas,
fuimos a cenar, estuve en tu cama,
pasamos la noche...
casi funciona.

el otro día,
caminabamos tomados de la mano
estábamos en el parque, reías...
creí que podría funcionar.

aquella mañana,
al despertar junto a ella, desayunamos,
hacíamos planes a corto plazo...
funcionó unas horas.

esta semana,
el coqueteo, el bailesito, el cachondeo
en el bar, los besos en la entrada...
no funcionará, tienes novio.

el miércoles
terminando el ensayo en tu casa,
nos pusimos a ver videos toda la noche
acostados en tu cama...
podríamos hacer que funcione.

ayer
viniste a mi casa, bebíamos whisky
y te subías la falda mientras te fotografiaba...
quisiera que funcione.






domingo, agosto 8

after party with you

sabía que no debía de estar ahí, con ella, el whisky y el mezcal hicieron mezcla en sus cuerpos, terminaron bebiendo de la misma cerveza, fueron los últimos en irse de la fiesta, cuando se dieron cuenta que bailaban a otro tempo de la música y los demás estaban ya por abandonar el lugar, decidieron ellos irse también.
durante el camino a casa, bebieron mas y cantaron a todo volumen, eran las cinco de la mañana de un lunes. estuvieron platicando poco tiempo afuera de su casa, sus manos jugaron, ella lo invitó a pasar, sabía que no debía pero ardía y quería pasar la noche con ella, subieron y las luces nunca fueron prendidas, se deslizaron a la sala y ahí quedaron, admiraron su desnudez, su fuerza, su deseo por el cuerpo del otro.
al despertar, el tenía un edredón a cuadros sobre medio cuerpo y ella lo abrazaba mientras dormía, su móvil sonó, vio el número y lo dejó en silencio, ella entreabrió los ojos y sonrió, al recostarse ella se sentó en el, no tuvieron que decir mas, su cuerpo desnudo, blanco y terso se contraía, ella se tapaba la boca con su mano derecha, el cabello le cubría la mitad de la cara, volvieron a quedarse dormidos.
lo despertó su soledad en la cama, ella estaba vistiéndose, regresó con un vaso enorme de agua, se subió a la cama y se sentó, dibujaron sus cuerpos con la punta de los dedos, todo en silencio, todo muy tranquilo.
encontró su ropa dispersa por todo el apartamento, su camisa estaba junto a la puerta de entrada, se despidieron con un beso en la boca como si tuvieran otra vez quince años.

domingo, junio 6

a little piece of soul

de aquel viaje solo tiene una foto de ella. el único recuerdo es esa foto, ella se la tomó, al fondo se ve una ciudad amurallada, están en una de las entradas, no hay gente atrás, pareciera vacía, la luz nos deja adivinar que es de mañana, tal vez demasiado temprano, él viste una camiseta delgada, sin mangas, lineas horizontales en blanco y gris, sombrero panama viejo, trae barba descuidada de unos pocos días, sonríe pero no ampliamente, se ve relajado, la mirada no la dirige al lente, se pierde un poco al lado izquierdo, seguramente en el rostro de ella, en el cabello que tal vez vuela por el viento diurno, su figura tiene un aire de ausencia feliz, de estar flotando con ella. está un poco fuera de foco la foto.

la foto está pegada en el refri de su cocina con un imán, detrás de ella escribió happiness-love-you. me contó la historia del viaje antes de enseñarme su único-ultimo recuerdo, hablaba de alucinaciones visuales, de felicidad, de silencios agradables, que sus sentidos se afinaron y que se sintió pleno; de ella no existe ninguna imagen que conozcamos, pero todos la reconocemos por los detalles que el nos contó a su regreso, nadie nunca la puso en duda y la queremos como si fuera conocida y parte de nosotros. al cambiarle la vida ella a el, el nos la cambió a nosotros.

sábado, marzo 27

el rey del barrio



súbele todo al volumen y recuerda lo bien que la pasamos.

martes, marzo 16

a strange replay of you

hace cinco años tu piel era blanca y suave al tacto. me gustaba verte reflejada en el espejo cuando hacías clase, torcías la boca al hacer los ejercicios y fruncías el ceño cuando no entendías las secuencias, me gustaba el olor de tu sudor cuando me abrazabas al salir del salón.

ayer te subiste al vagón donde yo viajaba y me costó decifrar quien eras, bajo la piel tatuada con pin ups, piercings donde no había y esa ropa que solo veo en las pasarelas, volteaste y nos quedamos viendo a los ojos, con la sensación de reconocernos. te quitaste los audifonos y torciste la boca. supe entonces que eras tú.

la imagen que tenía de ti es muy distinta a la de ahora, pero en el fondo sigues siendo la misma niña tierna a la que le gusta despertarme parpadeando en mis labios y haciendo dibujos con la punta de sus dedos sobre mi torso desnudo, eso lo descubrí hoy en la mañana, no ha cambiado el olor de tu sudor.

si nos cruzamos en cinco años podremos reconocernos una vez mas?

sábado, enero 9

nocturne no. 2 in e flat mayor op. 9



el edificio era viejo, las escaleras obscuras, rechinaban cuando los dos subían por los escalones de madera, el pasillo del tercer piso estaba iluminado solamente por un foco amarillento de muy poco voltaje, la puerta de su apartamento era de madera, estaba pintada de amarillo, fue la primera vez que estaba en su casa, mientras subían el no sabía que iba a pasar, sonreía pero también tenía miedo. 

abrió la puerta y su departamento era obscuro, una lámpara en la esquina, medio iluminaba la sala, dos sillones diferentes uno del otro, una mesita con un florero vacío y pegado a la pared del fondo, entre libros y revistas, un piano negro; no había comedor, arriba de la barra, una secuencia de luces tenues y cálidas.

mientras ella buscaba el sacacorchos, hablándole desde la cocina, él respondía con un cigarro en la mano y viendo su librero: diderot, camus, goethe, pushkin, cortazar, bloom, garcía márquez, mann, pasaron bajo su índice, seguía sonriendo...

no se sentaron en los sillones, tomaron dos cojines y estuvieron en el suelo platicando, la botella de vino estaba entre los dos junto al cenicero, los dos fumaban del mismo cigarro, mientras ella hablaba, él le tomaba la rodilla y la veía fijamente a los ojos.  

cuando él le platicaba de barcelona se levantó y empezó a actuar la historia, ella se reía con él. se quedó de pie un rato mas, lo siguiente que hizo fue ir al piano, levantó la cubierta, y esbozó unos acordes del nocturno no. 2 de chopin, se detuvo cuando sintió que ella estaba detrás de el, ella continuó donde el se detuvo, estuvieron sentados los dos tocando el piano, conversando con la música, ellos no hablaron, su aliento sabía a vino a tabaco y a ese olor que solamente se saborea la primera vez que se besa a alguien...

no pasó nada mas, se separaron un poco y sonrieron, la música había dejado de sonar algunos minutos antes, ella le dijo algo que nunca entendió y no se atrevió a preguntar qué había dicho, no respondió y si lo hizo, fue sin sonido, sólo movió los labios, ella una vez mas sonrió y se acercó por otro beso.

tres horas después bajó por las escaleras, seguía sonriendo, ya no tenía miedo y el edificio ya no se le hizo tan obscuro, el frío de la madrugada le corto los pómulos al salir a la calle, sacó el ultimo cigarro de la cigarrera y empezó a caminar...

sábado, diciembre 26

spicy night

no me prometas una buena noche, porque al amanecer, cuando ya no estés y sepa que no volverás, quién me va a acompañar?

martes, noviembre 17

postal card

se despertó por el pie frío de ella tocando su pantorrilla, eran casi las seis de la mañana y en sueños ella se movía, se levantó, fue a la cocina por un vaso de agua, hacía calor y sus pies estaban fríos, a oscuras pasó por la sala, el balcón estaba abierto y entraba el viento, aun era de noche, se iluminaba la sala por el alumbrado público, encontró la cajetilla de cigarros en sus pantalones dejados ahí, ella se los quitó cuando llegaron de dar una vuelta nocturna por parque méxico y fumar un poco de marihuana; fumando desnudo en la oscuridad se dio cuenta que estaba viviendo la época más feliz de su vida, su carrera estaba dándole muy buenos resultados, los primeros números de la revista que había empezado como hobbie con su mejor amigo estaba teniendo éxito en la cultura underground y sobre todas las cosas: en el cuarto donde había pasado mas de una noche que distintas y diversas mujeres, estaba dormida la única con la que podía tener la certeza de que la amaba, se rió en la oscuridad.

de una de las maletas que había llevado ella con sus cosas, sacó una foto que él le tomó hacía un par de meses, en la foto solo estaba ella, de espaldas, con una camiseta blanca y bragas negras, sentada en una silla de madera, el caribe se veía al fondo, estaba en la terraza del piso de su mejor amiga, en playa del carmen, habían estado ellos dos solos durante una semana y media. la colgó en donde antes tenía una reproducción de las meninas de picasso. fue el primer cuadro que puso en su piso cuando llegó, y ahora ésta foto era la primera en ser colgada.

se puso sus pantalones, el cielo tenía miles de colores, amarillos, rosas, naranjas, rojos, azules. puso a miles davis a un volumen muy bajo en el estéreo, fue a la cocina a poner la tetera, ella no tardaría en despertar, cortó un poco de pan, picó melón y mango e hizo unos waffles. se metió a darse una ducha, cuando estaba debajo del agua caliente, ella entró a la regadera a darle un beso. desayunaron y le enseñó la foto colgada en la sala, ella no dijo nada, sonrió y le dio un beso, no se separaron en un buen rato. a medio día metieron sus cosas al coche, el camino al aeropuerto fue silencioso, interrumpido por frases que no esperaban respuesta.

cuando llegaron al aeropuerto, ella compró un par de revistas, él solo la veía, le dijo por primera vez: no te vayas, lo dijo tan quedo que ella no lo escuchó, pero lo adivinó por sus labios y sus ojos; subieron por un café y sentados en silencio, tomados de la mano, el le volvió a decir: no te vayas; ella respondió con su dedo índice en sus labios. la tercera vez que el se lo dijo fue en las escaleras eléctricas, bajando, se acercó a su oído y habló claramente entre sus cabellos, tuvo por respuesta un sencillo: sólo será poco tiempo.

al momento en que la llamaron por las bocinas del aeropuerto, el ya sabía que nunca mas la volvería a ver. la besó profundamente, la vida se le fue en esos labios rosados, no repitió mas su petición, ella con lágrimas en los ojos, le sonrió y se dio media vuelta. 

una semana después, recibió una postal de biarritz, anunciándole que todo estaba bien y que lo extrañaba como nunca a nadie había hecho. fue la ultima nota que recibió de ella, la postal está ahora pegada en el pasillo que lleva a su cuarto. cada noche el imagina que la lleva a su cuarto.

domingo, agosto 9

paréntesis

el silencio es lo que gobierna ultimamente, nuestros chistes ya no son graciosos, es más, parecen lastimar.
estamos juntos y no hablamos, no sé si sea incómodo, es raro, simplemente.
te invito, tu aceptas, pero ahí te quedas. ya no nos vemos a los ojos.
me pides un te quiero y un beso, lo digo y no se a que te suena, pues a mi me suena extraño. ajeno y débil.
no es que no te quiera, es que han pasado tantas cosas ya, que no se como te quiero.
tengo la premiere el jueves y habías prometido venir, iríamos juntos, tu de vestido largo y yo de traje, hasta corbata me iba a poner. nos íbamos a reír todo el tiempo...
qué se hace con las promesas hechas en un tiempo pasado?

hurts

martes, junio 2

playa para seis

estaba en el super, comprando las ultimas cosas para irme, encontré en la caja el mapa que había estando buscando en mi casa y mi padre me aseguraba que me lo había dado la ultima vez que salí, por estar viéndolo, me golpee en la espinilla contra una estúpida carriola, cuando iba a regañar a la señora el niño me sonrió y no dije nada, dibuje una sonrisa para con la madre, mi mejor tarjeta de presentación, ella no era fea.
ya estando en el coche, con casi todo listo, me faltaba pasar a la gas a llenar el tanque, tenía aún una hora, había quedado de verlos con don lupe a las diez de la noche. llegué media hora antes, al abrir me dio un gran abrazo, estaba feliz, traía una camiseta de tirantes, hacía mucho calor y su gordura hacía que todo el tiempo estuviera sudando, o al menos brilloso, me ofreció un tequila y una cerveza, como debe de ser, dijo él, lo acepte gustoso, tenía toda la tarde con la boca seca, el tequila de un trago paso delicioso, el limón y la sal se la puse a la cerveza, ya con la garganta abierta pudimos platicar, me contó la primera vez que había hecho el recorrido que haríamos, que había sido en el setenta y dos, el tenía dieciséis años y fue la primera vez que vio el mar, estuvo una semana, que había vuelto ahí cinco veces más como máximo. nunca les había contado a sus hijos la existencia de ese lugar, y cuando yo le platique que teníamos pensado ir, se le dibujó una sonrisa de oreja a oreja, luego te platicare, me dijo frente a todos.
a las diez y cuarto llegaron luis, el que iba a ser mi copiloto, mi amigo de hace varios años y natalia, su hermana, tenia veinte años, preciosa, pero era una hija de la chingada, todo el tiempo fumando y hablando de música, era una genio, me gustaba, alguna vez follamos, luis nunca se enteró de nada, él estaba bilbao, y ella y yo nos encontramos en un reven, cuando luis volvió ninguno habló del tema. antes de despedirnos don lupe les dio a sus hijos un sobre con dinero, nos dijo que era para cualquier emergencia, que de preferencia no lo usáramos.
nos subimos al clio a las once de la noche, natalia se quiso bañar antes de estar toda la noche en el coche, luis y yo, tomamos un par de cervezas mas con don lupe, cuando nos subimos al coche, lo único que olía decentemente era el desodorante de natalia, luis me enseño orgulloso el mapa de google impreso, lo necesitaríamos porque mi mapa no estaba muy detallado. salimos de la ciudad a media noche.
desayunamos menudo a las cinco de la mañana, a la mitad de la carretera, a mi me da asco, así que solo me comí el caldo y unas tortillas con salsa y limón, los hermanos estaban felices. de regreso al coche, pusimos música, habíamos dejado que natalia durmiera todo el tiempo, era momento de que nosotros no nos quedáramos dormidos, luis siempre ha puesto buena música, buena canción tras canción, de ray charles a amy winehouse, del flaco spinetta a francis gabriel, nunca he sabido como le hace, pero siempre tienen que ver en algo y el track list se hace delicioso.
cuando llegamos a la playa, había sola una nube, negra y enorme, no tardaría en llover, encontramos fácilmente la cabaña que nos había recomendado el muerto, nos hizo un dibujo de la fachada en una hoja de su cuaderno, no se parecía mucho a la realidad, pero por fin llegamos a nuestro cuartito, tenía dos camas matrimoniales y ventilador, todo por doscientos pesos la noche, y una ventana que daba justo a la playa, la abrí al entrar al cuarto, aventé mi maleta junto a una de las camas, la que estaba mas cerca de la ventana y me acosté, natalia entró al baño a cambiarse, salió con un bikini verde y me dijo que si quería meterme al mar, luis entró con tres cervezas, brindamos y prendí un cigarro, que bien sabe el tabaco al nivel del mar, yo estaba sin camiseta y con los jeans flojos, natalia insistió en ir a nadar, le dijimos que nosotros queríamos dormir un rato, que ella había descansado todo el camino. me terminé la cerveza de un trago, el calor era húmedo, prendí un cigarro más cuando vi que luis ya estaba dormido, me asomé a la ventana y estuve un largo rato viendo la playa, el mar, las olas, la arena y la nube negra que no esperaría un rato mas para dejar caer la tormenta, tenía razón, quince minutos después empezó a caer la lluvia, se me había quitado el sueño con la cerveza y el cigarro, bajé al comedor, donde estaba doña meche, la dueña de la palapa, le pedí otra cerveza y que la cargara a la cuenta de nuestro cuarto, me senté al final de la palapa, en una mesa de plástico, veía la lluvia golpeando el mar y la arena, la pequeña capa que se hace y se rompe cuando uno la pisa, llegó corriendo natalia, estaba empapada, me dijo que el mar estaba picado y que casi pierde la parte de arriba del bikini, pidió una cerveza y agarró un cigarro, me advirtió que a partir de ese momento íbamos a fumar cigarros sin filtro, luis no fuma, no me importó su amenaza, estuvimos platicando toda la tarde, a la hora de comer luis bajo con los ojos hinchados, había dormido profundamente, nosotros teníamos ya una colección de cervezas vacías y una cajetilla de camel, la que habíamos comprado en la entrada del pueblo, ya habíamos comprado cigarros sin filtro, comimos los tres y estuvimos ahí hasta el anochecer.
como a las diez de la noche se acercó a nuestra mesa un tipo vestido con unas bermudas de mezclilla y una camisa a cuadros, no podía ver su cara porque traía un casco de motociclista, cuando se lo quitó lo primero que ví fue una sonrisa cubierta por una barba cerrada, era martín, el cabrón que nos había jurado que iba a ir con nosotros en el coche y una semana antes desapareció con su moto, nos platicó que había estado puebleando y que en la mañana había hablado con don lupe y le dijo que ya estábamos acá, nos encontró por las carcajadas de los tres, dice que son inconfundibles, ya para esa hora estábamos tomando ron y medio borrachos, martín nos acompañó con unos tragos mas, decía que en su maleta tenía un aguardiente delicioso y que mas tarde lo probaríamos.
subí a buscar una camiseta, el alcohol me tenía preso, no tambaleaba pero me sentía capaz de todo, antes de salir vi a natalia en la puerta del cuarto, me dijo que le daba asco el baño de abajo y que también tenía un poco de frió, me dijo que la esperara, prendí un cigarro y me senté en mi cama, cuando salió del baño busco en su maleta y encontró una falda, me dijo que si le gustaba, le contesté que si, ella volvió a preguntar, le dije que su falda se la había visto una vez en su casa, se me quedó viendo a los ojos, me besó, me quitó el humo de la boca, se separó y me volvió a preguntar: te gusta?, yo confirmé con la cabeza, sonrió, pasó su dedo por mi boca, lo intenté morder, por mi cuello, mi pecho, llegó a mi pantalón jaló y me dijo que todo a su tiempo, no se el suyo, pero mi libido estaba a cien, salimos del cuarto con sus dedos jalándome del pantalón. cuando bajamos luis y martín no estaban, nos servimos un trago mas y los escuchamos platicar con unas chicas alrededor de una fogata, nos acercamos y sonrieron, las chicas no eran de la ciudad, los cuatro estaban fascinados con las historias de los otros, me quedé platicando un rato con ellos, cuando busque a natalia para pedirle otro cigarro, los había guardado en su bolsa, ya no estaba, me dio uno martín, él ya estaba por irse con la chica a su casa de campaña, luis parecía un mono amaestrado, hacía tonterías que a la chica le encantaban, era su estrategia, lo había visto miles de veces hacer eso y salir victorioso, dejé a los cuatro solos, caminé un rato por la playa, no se si buscaba a natalia o solo quería bajar un poco el mareo, no había luna ni estrellas, era una noche obscura, solo se veían los pequeños focos de las palapas y algunas velas en las mesas.
subí a mi cuarto y solo vi la fresa del cigarro de natalia, estaba sentada frente a la ventana, me ofreció un cigarro y de la botella de agua que tenía, creo que llevaba todo el día sin beber agua, se paró, fue al baño y cuando la busqué con la mirada estaba acostada en mi cama, ni luis ni martín dormirán hoy aquí, me amenazó y al mismo tiempo se quitó el bikini.